Grupec: I Simpósio pelo Fortalcimento dos Povos Indígenas

GRUPO DE ESTUDOS COMPARADOS: LITERATURA E INTERDISCIPLINARIDADE (GRUPEC)
Dia Internacional da Declaração Universal dos Direitos Humanos
I Simpósiopelo fortalecimento dos povos indígenas
PROGRAMAÇÃO
10 de dezembro de 2014
     Exposição de livros, roda de história e poesia indígenas
     8h – 11h
     Apresentação: Profª Drª  Graça Graúna (Etnia Potiguara)
     Local: sala 1 de Letras
    Exibição de vídeos
    14h – 18h
     Mediação:  Profª MS Lana Monteiro
     Local: auditório da UPE
      Mesa-redonda – Usos da lei 11645/08
     1ª parte:  19h30 – 20h30
     Profª Drª.Magdalena Almeida
     Profª  MS. Tarcia Regina Silva
     Profª Drª Graça Graúna
     Mediação:  Prof. Dr. Bruno A.  D. Câmara
     2ª parte: 20h30 – 21h30
     Prof. Dr. Adjair Alves
     Prof. Dr. Mário Medeiros (Etnia Potiguara)
     Estudante Roberto Fernando C. Melo  (Etnia Fulni-ô)
     Mediação:  Prof. Dr. Bruno A.  D. Câmara
     Local: Auditório da UPE
     O que é ser índio hoje?
     19h30 – 21h
     Sarau, vídeos, entrevistas e outras provocações.
     Mediação:  Prof. MS.  Josualdo Meneses
     Local: pátio interno do Col. Aplicação
APOIO: Coordenação dos Cursos de Letras, História e Pedagogia,
Coordenadoria de Extensão.
Coordenadora do Evento: Profª Graça Graúna

Flupp: Todos somos índios, exceto quem não é índio"

3ª FLUPP – FESTA LITERÁRIA INTERNACIONAL DAS PERIFERIAS

Governo do Rio de Janeiro, Secretaria de Estado de Cultura, Lei Estadual de Incentivo à Cultura do Rio de Janeiro, Prefeitura da Cidade do Rio de Janeiro, Secretaria Municipal de Cultura, BNDES e Petrobras apresentam a terceira edição da FLUPP – Festa Literária Internacional das Periferias, a maior do país voltada para as comunidades, terá terceira edição na Mangueira.
Na programação de 12 a 16 de novembro, a Escola de Artes Técnicas Luís Carlos Ripper será sede de inúmeras atividades. Confira a programação completa do evento AQUI.
Convidados de muitos países (Brasil, Alemanha, Colômbia, França, Costa Rica, EUA, Camarões, Inglaterra, Espanha, Nigéria, Holanda, Argentina, Bélgica, Suiça, Portugal, Costa do Marfim, México, Itália e Bósnia) participarão como convidados da programação atual, que celebra o centenário do escritor, artista plástico, teatrólogo, político, poeta, ativista pelos direitos humanos e pelo legado afrodescendente no Brasil Abdias Nascimento.
Dolores Prades é uma das curadores da versão voltada para crianças e jovens: a FLUPP Parque. Da sua programação, além do associado da SIB Mauricio Negroque participará de duas atividades, também estarão presentes Eliane Potiguara, Betty Mindlin, Gabriela Romeu, Ailton Krenak, Edson Kayapó, Graça GraúnaAlberto Mussa, Joel Rufino dos Santos, Délcio Teoblado, Chris Redmond, Marie Anges Bordas, Zak’ Olili, Commikk MG, D’ de Kabal, Chibundu Onuzo, Dome Bulfaro, Hannah Walker, Atilola Moronfolu, Daniël Vis, Laura Sam, Samuel Borges, Denis Merklen, Carlos Sandoval, Sérgio Sá Leitão, Leonora Miano, Allan da Rosa, Diego Bianchi, Kiusam de Oliveira, Heloisa Pires, Roberta Estrela D’Alva, Enrique Coimbra, Felipe Boaventura e muitos outros artistas. 
Teve início no último dia 15 de setembro o Circuito FLUPP Parque, que consiste na leitura dramatizada, em escolas da rede municipal do Rio de Janeiro, de livros dos autores que em novembro participarão da festa propriamente dita. A primeira das dez unidades visitadas, todas elas no entorno da Mangueira, foi a Marechal Trompowsky, na parte da manhã. À tarde, foi a vez da escola Alice do Amaral Peixoto. As leituras foram feitas pela Cia. Completa Mente Solta, dirigida pelo misto de ator, dançarino e escritor Marcio Januário, uma das revelações das duas primeiras FLUPP Pensa.
Cinco livros foram lidos ao longo do dia: O Mundo no Black Power de Tayó, de Kiusam de Oliveira, Histórias de Preta e Uma Semente que Veio da África, de Heloísa Pires, A Palavra do Grande Chefe, de Daniel Munduruku e Mauricio Negro, e Quem não Gosta de Fruta é Xarope, de Mauricio Negro, também ilustrador do livro de Munduruku. Outros 15 livros serão lidos até o dia 17 de outubro, quando será feita a leitura de Pivetim, do romancista Délcio Teobaldo, na FAETEC Unidade Maracanã.  Os livros são deixados na escola e os agentes de leitura são estimulados a trabalhar esses autores em sala de aula.
Esta é a terceira edição do Circuito FLUPP Parque, que nos anos anteriores se chamava Trancinhas de Histórias. Entre as mudanças em relação aos anos anteriores está o fato de que o circuito vai além da ideia de formação de plateia, ainda que ela seja mantida na leitura dos 30 autores do universo infantil e juvenil que invadirão as salas da Escola de Artes Técnicas Luiz Carlos Ripper, na FAETEC da Mangueira, do dia 12 a 16 novembro. Quatro mesas realizadas na Biblioteca Parque do Estado, cujo público principal foi de professores da rede, tiveram como objetivo inspirar os professores a escreverem histórias que, depois de publicadas, eles próprios possam utilizar em sala de aula.
Outra mudança importante é que, neste ano, as leituras estão sendo feitas em escolas próximas à Mangueira, cuja clientela em sua maioria é de crianças e adolescentes da própria comunidade. Isso facilitará sobremaneira a comunicação da FLUPP, na medida em que desde já as famílias do entorno estão sabendo de nossa festa literária.
Fonte: Assessoria de Imprensa da Flupp.
 

Dia da resistência indígenna

Imagem extraída do Google

¿Cristóbal Colón descubrió América en 1492? ¿O antes que él la descubrieron los vikingos? ¿Y antes que los vikingos? Los que allí vivían, ¿no existían? Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos? 
¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos? Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba vacía? Como Colón no entendíalo que decían, creyó que no sabían hablar.
Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a cambio de nada, creyó que no eran gentes de razón. Y como estaba seguro de haber entrado al Oriente por la puerta deatrás, creyó que eran indios de la India. Después, durante su segundo viaje, el almirante dictó un acta estableciendo que Cuba era parte del Asia.
El documento del 14 de junio de 1494 dejó constancia de que los tripulantes de sus tres naves lo reconocían así; y a quien dijera lo contrario se le darían cien azotes, se le cobraríauna pena de diez mil maravedíes y se le cortaría la lengua. El notario, Hernán Pérez deLuna, dio fe. Y al pie firmaron los marinos que sabían firmar.
Los conquistadores exigían que América fuera lo que no era. No veían lo que veían, sino lo que querían ver: La fuente de la juventud, la ciudad del oro, el reino de las esmeraldas el país de la canela. Y retrataron a los americanos tal como antes habían imaginado a los paganos de Oriente.
Cristóbal Colón vio en las costas de Cuba sirenas con caras de hombre y plumas de gallo y supo que no lejos de allí los hombres y las mujeres tenían rabos. En la Guayana, según Sir Walter Raleigh, había gente con los ojos en los hombros y la boca en el pecho. En Venezuela, según Fray Pedro Simón, había indios de orejas tan grandes que las arrastrabanpor los suelos.
En el río Amazonas, según Cristóbal de Acuña, los nativos tenían los pies al revés, con los talones adelante y los dedos atrás, y según Pedro Martín de Anglería las mujeres se mutilaban un seno para el mejor disparo de sus flechas.
Anglería, que escribió la primera historia de América pero nunca estuvo allí, afirmó también que en el Nuevo Mundo había gente con rabos, como había contado Colón, y sus rabos eran tan largos que sólo podían sentarse en asientos con agujeros.
El Código Negro prohibía la tortura de los esclavos en las colonias francesas. Pero no era por torturar, sino por educar, que los amos azotaban a sus negros y cuando huían les cortaban los tendones. Eran conmovedoras las leyes de Indias, que protegían a los indios en las colonias españolas. Pero más conmovedoras eran la picota y la horca clavadas en el centro de cada Plaza Mayor.
Muy convincente resultaba la lectura del Requerimiento, que en vísperas del asalto a cada aldea explicaba a los indios que Dios había venido al mundo y que había dejado en su lugar a San Pedro y que San Pedro tenía por sucesor al Santo Padre y que el Santo Padre había hecho merced a la reina de Castilla de toda esta tierra y que por eso debían irse de aquí o pagar tributo en oro y que en caso de negativa o demora se les haría la guerra y ellos serían convertidos en esclavos y también sus mujeres y sus hijos.
Pero este Requerimiento de obediencia se leía en el monte, en plena noche, en lengua castellana y sin intérprete, en presencia del notario y de ningún indio, porque los indios dormían, a algunas leguas de distancia, y no tenían la menor idea de lo que se les venía encima. Hasta no hace mucho, el 12 de octubre era el Día de la Raza.
Pero, ¿acaso existe semejante cosa? ¿Qué es la raza, además de una palabra útil para exprimir y exterminar al prójimo? En el año 1942, cuando Estados Unidos entró en la guerra mundial, la Cruz Roja de ese país decidió que la sangre negra no sería admitida en sus bancos de plasma. Así se evitaba que la mezcla de razas, prohibida en la cama, se hiciera por inyección.
¿Alguien ha visto, alguna vez, sangre negra? Después, el Día de la Raza pasó a ser el Día del Encuentro. ¿Son encuentros las invasiones coloniales? ¿Las de ayer, y las de hoy, encuentros? ¿No habría que llamarlas, más bien, violaciones? Quizás el episodio más revelador de la historia de América ocurrió en el año 1563, en Chile.
El fortín de Arauco estaba sitiado por los indios, sin agua ni comida, pero el capitán Lorenzo Bernal se negó a rendirse. Desde la empalizada, gritó:
—¡Nosotros seremos cada vez más!
—¿Con qué mujeres? -preguntó el jefe indio.
—Con las vuestras. Nosotros les haremos hijos que serán vuestros amos.
Los invasores llamaron caníbales a los antiguos americanos, pero más caníbal era el Cerro Rico de Potosí, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa. Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que somos hermanos de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces.
Y los llamaron salvajes. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan brutos eran los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y los peregrinos del Mayflower”.